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martes, 18 de agosto de 2009

Breve selección de haikus.

Ahí quedan otros cuantos ejemplos de la maravillosa simplicidad lacónica del haiku:

Lo simple y delicado, aunque bello:
Revolotea
la mariposa amarilla
sobre el agua.

(Masaoka Shiki: Haijin: p. 33)

Lo efímero de la belleza en toda su fragilidad:
La camelia,
plenamente florecida,
es ya fea.

(Takahami Kyooshi: Haijin, p. 37)

La ternura de la pareja de recién casados:
Primavera
junto a la almohada.
Mi esposa apaga la luz.

(Hino Shoojoo: Haijin, p. 43)

También lo cómico y ligero tiene lugar en la poesía del haiku:
Si a la luna llena
le ponemos un mango:
¡qué buen abanico!

(Yamazaki Sookan: Haijin, p. 49)

Preciosa imagen de soledad nocturna:
Noche de luna.
Sale el grillo
y canta en la piedra.

(Chiyojo: Haijin, p. 76)

Y, por último, la crudeza del gélido invierno:
¡Esta será
mi última casa!
Metro y medio de nieve.

(Kobayashi Issa: Haijin, p. 98)

jueves, 13 de agosto de 2009

El haiku y lo andaluz.

Ricardo de la Fuente nos habla en la presentación del libro sobre la influencia que el haiku ha tenido en la poesía española e hispanoamericana a partir de principios del siglo XX. De hecho, ya a finales del siglo XIX llega a Europa de la mano del Parnasse Contemporaine y, algo más tarde, de los impresionistas. Pero fue a patir de los años veinte cuando se extendió entre nuestros poetas, encontrando en Antonio Machado un firme defensor (algo que se observa, sobre todo, en su volumen titulado Nuevas canciones). La teoría puede parecer descabellada, pero lo cierto es que algunos elementos de la poesía del haiku y algunos de los poemas incluidos en esta antología pueden trasladarse casi literalmente a la realidad andaluza. Ahí van algunos ejemplos:

La hormiga
se destaca
en el albor de la peonía.

(Yosa Buson: Haijin, p. 54)


Donde se juega con el contraste entre la blancura de la peonía y el negro color de la hormiga. ¿Cuántos contrastes como éste no se verán en el paisaje andaluz? Se trata, además, de una imagen muy usada también en nuestra poesía.

¿Y qué decir de éste otro?
Canto de cigarra.
Aunque no lo parece,
pronto morirá.

(Matsuo Bashoo: Haijin, p. 50)

¿Quién ha pasado por nuestra tierra andaluza y no recuerda el canto de la cigarra (o, como se la denomina por aquí, la chicharra)?

Otro poema, algo más centrado en los estereotipos, también puede aplicarse a Andalucía:

Golondrinas.
Da cabezadas
el albañil.

(Masaoka Shiki: Haijin, p. 31)


Finalmente, éste otro también puede concebirse en nuestro entorno, aunque quizá haya que sustituir el estanque (casi siempre seco por estos lares durante el verano) por el río:

En el estanque
la hierba flotante se mueve.
Noche fresca.

(Takahama Kyooshi: Haijin, p. 61)

Claro que casi lo mismo puede decirse de otros poemas y otros paisajes. También hay en esta antología loas al paisaje nevado que tendrían bien poca cabida en mi Andalucía natal. Y es que, supongo, cada uno puede leer en la poesía lo que quiera. Con esto sucede casi como con las predicciones del zodíaco.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Los problemas de la traducción aplicados al haiku.

La traducción, siempre difícil en el caso de cualquier texto literario, se hace aún más difícil en el caso de la poesía. Ni que decir tiene que el haiku dificulta todavía más la labor, tanto por el hecho de que está escrito originalmente en una lengua tan distinta a la nuestra como por su propio laconismo. De hecho, según cuentan quienes saben, el haiku carece a menudo de verbos, si bien éstos aparecen en la traducción para hacerlo al menos legible. Tiene poco de extraño, entonces, que nos encontremos con una enorme disparidad en las traducciones de un mismo poema. Tomemos, por ejemplo, el caso del siguiente haiku, sobradamente conocido por quienes se han molestado en investigar siquiera los fundamentos del espiritualismo oriental:
En el espejo antiguo del estanque
se sumerge una rana.
Ruido de agua.

(Matsuo Bashoo: Haijin, p. 25)

Una traducción alternativa de Octavio Paz figura en una nota a pie de página en este mismo volumen:
Un viejo estanque:
salta una rana ¡zas!
chapalateo

Por último, la primera vez que leí este famoso haiku de Bashoo fue en un libro de Luis Racionero, Filosofías del underground:

El viejo estanque,
una rana se zambulle:
el sonido del agua.

(Luis Racionero: Filosofías del underground, Anagrama, octubre 1987, p. 83)

Quizá sea que esa primera traducción se ha quedado grabada en mí con mayor profundidad, precisamente por ser la primera que leí. Sea como fuere, el caso es que la sigo prefiriendo a las otras que he leído hasta ahora, a pesar de su similitud con la de este volumen que aquí comentamos, traducido por Ricardo de la Fuente.

martes, 11 de agosto de 2009

Haijin. Antología del haiku.

Antología de haikus japoneses agrupados según sus kigo en las cuatro estaciones del año. Esta edición incluye numerosas notas y comentarios a pie de página que vienen a aclarar el significado de muchos de los elementos incluidos en los versos, algo siempre necesario en un tipo de poesía tan extraña a la tradición occidental.

Ficha técnica:
Título: Haijin. Antología del haiku.
Autor: Varios autores.
Editorial: Hiperión.
Edición: cuarta edición, Madrid (España), 2008.
Páginas: 114 páginas, incluyendo índice de autores.
ISBN: 978-84-7517-351-1